El latido del corazón

Dicen que las mujeres solo deben zarandear y que el virtuosismo del zapateo es propiedad de los varones. Lo que no se puede: mirar a los ojos, seducir con el pañuelo, hacer que la tierra tiemble con el repiqueteo de los pies que es tan parecido al latido del corazón. “Ser modosita” es la consigna. Tímida y sumisa esperando que el varón proponga.

Pero si la tierra tiembla es porque el feminismo, justamente, lo que hace es hacerla temblar toda. Y entonces, un grupo de mujeres zapatea con fuerza. Y tocan el bombo, y bailan con los pañuelos, y miran a los ojos. Y además, multiplican ese saber que es político y es feminista. Y ese saber se transmite, de cuerpo en cuerpo, de baile en baile, de peña en peña.
Se transmite, con la sonrisa danzando una chacarera hasta que la libertad se haga costumbre.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s